Los trastornos de ansiedad constituyen uno de los problemas de salud mental más frecuentes en España, afectando aproximadamente al 6-7% de la población. Se caracterizan por una preocupación excesiva, persistente e irracional que interfiere significativamente en la vida diaria del paciente.
Los medicamentos más prescritos incluyen benzodiacepinas como Lorazepam y Alprazolam para alivio inmediato, antidepresivos SSRI como Sertralina y Escitalopram para tratamiento a largo plazo, y betabloqueantes para controlar síntomas físicos como palpitaciones. Es fundamental buscar ayuda profesional cuando los síntomas persisten más de seis meses o interfieren gravemente en las actividades cotidianas. La combinación de farmacoterapia con terapia psicológica cognitivo-conductual ofrece los mejores resultados terapéuticos.
La depresión mayor afecta a más de 2.4 millones de personas en España, caracterizándose por tristeza persistente, pérdida de interés en actividades placenteras, fatiga y alteraciones del sueño y apetito. El trastorno bipolar presenta episodios alternos de depresión y manía, requiriendo un abordaje terapéutico especializado.
Es crucial buscar ayuda inmediata ante pensamientos suicidas, aislamiento social extremo, incapacidad para realizar actividades básicas, o episodios psicóticos. La intervención temprana mejora significativamente el pronóstico.
Los antidepresivos requieren 4-6 semanas para mostrar efectos completos, siendo imprescindible el seguimiento médico regular para ajustar dosis y monitorizar efectos secundarios. El cumplimiento terapéutico y la paciencia durante las primeras semanas son factores clave para el éxito del tratamiento.
Los trastornos del sueño afectan significativamente la calidad de vida de millones de personas en España. El insomnio se clasifica principalmente en agudo (durando días o semanas), crónico (más de tres meses), primario (sin causa médica aparente) y secundario (asociado a otras condiciones médicas o psiquiátricas).
El impacto del insomnio trasciende las horas nocturnas, afectando la concentración, el estado de ánimo, el sistema inmunológico y aumentando el riesgo de accidentes. La privación crónica del sueño está vinculada con depresión, ansiedad, hipertensión y diabetes.
Las medidas de higiene del sueño incluyen mantener horarios regulares, evitar pantallas antes de dormir y crear un ambiente propicio para el descanso. Es fundamental usar medicamentos hipnóticos de forma responsable debido al riesgo de dependencia y tolerancia.
El TDAH es un trastorno neurológico que se manifiesta de manera diferente según la edad. En niños predominan la hiperactividad y impulsividad, mientras que en adolescentes y adultos pueden prevalecer los problemas de atención y organización. Los síntomas incluyen dificultad para concentrarse, inquietud motora, olvidos frecuentes y problemas para seguir instrucciones.
El diagnóstico requiere una evaluación médica exhaustiva que incluye historia clínica detallada, escalas de valoración y descarte de otras condiciones que puedan simular TDAH, como trastornos del aprendizaje o problemas emocionales.
En niños es esencial monitorear el crecimiento y desarrollo, ya que algunos medicamentos pueden afectar temporalmente el apetito y la ganancia de peso. Las estrategias conductuales, terapia familiar y adaptaciones académicas complementan eficazmente el tratamiento farmacológico.
Los trastornos psicóticos representan un grupo complejo de condiciones mentales caracterizadas por una alteración significativa de la percepción de la realidad. La esquizofrenia es el más prevalente, afectando aproximadamente al 1% de la población española.
La esquizofrenia se caracteriza por síntomas positivos como alucinaciones, delirios y pensamiento desorganizado, así como síntomas negativos que incluyen apatía, reducción del habla y deterioro de la función social. Otros trastornos psicóticos incluyen el trastorno esquizoafectivo y los trastornos delirantes persistentes.
En España, disponemos de una amplia gama de medicamentos antipsicóticos:
El manejo de efectos secundarios como sedación, aumento de peso y síntomas extrapiramidales requiere seguimiento médico continuo. La adherencia al tratamiento es fundamental para prevenir recaídas y mantener la estabilidad del paciente.
Los trastornos de la conducta alimentaria y las adicciones representan problemas de salud mental complejos que requieren intervención especializada y seguimiento multidisciplinario en el sistema sanitario español.
La anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y el trastorno por atracón afectan significativamente a adolescentes y adultos jóvenes. Estos trastornos pueden requerir tratamiento farmacológico con antidepresivos, especialmente inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, junto con terapia psicológica especializada.
Las adicciones al alcohol y otras sustancias disponen de tratamientos farmacológicos específicos en España:
El abordaje multidisciplinario incluye apoyo médico, psicológico y social. Los recursos de rehabilitación y los grupos de apoyo son fundamentales para la recuperación sostenida. La prevención de recaídas mediante seguimiento continuo y estrategias de afrontamiento constituye un pilar esencial del tratamiento exitoso.