El mareo por movimiento, también conocido como cinetosis, es una condición temporal que se produce cuando el cerebro recibe señales contradictorias sobre el movimiento del cuerpo. Este trastorno ocurre cuando existe un conflicto entre lo que perciben los ojos, el oído interno (sistema vestibular) y los receptores de posición del cuerpo, generando una respuesta de malestar que puede resultar muy molesta.
La cinetosis surge por un desajuste en el procesamiento de la información sensorial. Cuando viajamos, el oído interno detecta el movimiento, pero si estamos leyendo o mirando el interior del vehículo, los ojos perciben una imagen estática. Esta discrepancia confunde al sistema nervioso central, desencadenando los síntomas característicos del mareo por movimiento.
Cada medio de transporte presenta particularidades específicas:
Los niños entre 2 y 12 años son especialmente susceptibles, así como las mujeres embarazadas y personas con antecedentes de migrañas o problemas del oído interno.
El mareo por movimiento se manifiesta a través de diversos síntomas que pueden aparecer gradualmente o de forma repentina durante el viaje. La intensidad varía según la sensibilidad individual y las condiciones del trayecto.
Las náuseas constituyen el síntoma más característico, pudiendo evolucionar hacia episodios de vómitos si no se toman medidas preventivas. Esta sensación suele intensificarse con movimientos bruscos o prolongados del vehículo.
La sudoración fría y la palidez facial son signos típicos que acompañan al malestar. Estos síntomas reflejan la activación del sistema nervioso simpático como respuesta al estrés que genera la cinetosis en el organismo.
Los afectados experimentan una sensación de agotamiento y debilidad general que puede persistir incluso después de finalizar el viaje. Este malestar se acompaña frecuentemente de dolor de cabeza y sensación de mareo.
Es recomendable consultar con un profesional sanitario cuando los síntomas son severos, persisten después del viaje o interfieren significativamente con las actividades cotidianas del paciente.
En España contamos con una amplia variedad de medicamentos eficaces para prevenir y tratar el mareo por movimiento, disponibles tanto con receta médica como de venta libre en farmacias.
El dimenhidrinato es uno de los principios activos más utilizados y eficaces. En España se comercializa principalmente bajo las marcas Biodramina y Cinfamar. Este antihistamínico actúa sobre el sistema nervioso central, bloqueando las señales que provocan náuseas y vómitos. Es especialmente efectivo cuando se toma 30 minutos antes del viaje.
La meclizina, disponible como Chiclida, ofrece una acción más prolongada que el dimenhidrinato. Su formato de chicle facilita la administración y proporciona un efecto que puede durar hasta 24 horas, siendo ideal para viajes largos.
Los parches de escopolamina se aplican detrás de la oreja y liberan el medicamento de forma gradual durante 72 horas. Son especialmente útiles para cruceros o viajes prolongados, aunque requieren receta médica.
La selección del medicamento más apropiado depende de varios factores importantes que deben considerarse cuidadosamente antes de iniciar cualquier tratamiento.
Para trayectos cortos (menos de 4 horas), los comprimidos de dimenhidrinato son ideales. En viajes largos o cruceros, los parches de escopolamina ofrecen mayor comodidad. Los chicles son perfectos para quienes tienen dificultades para tragar comprimidos.
Los niños mayores de 6 años pueden usar dimenhidrinato en dosis reducidas. Los adultos mayores requieren especial atención debido a posibles efectos secundarios como somnolencia. Siempre consulte con el farmacéutico sobre las dosis apropiadas según la edad.
La eficacia de los medicamentos contra el mareo por movimiento depende en gran medida del momento de administración. Para obtener los mejores resultados, es fundamental tomar la medicación entre 30 minutos y 2 horas antes del inicio del viaje, según las indicaciones específicas de cada producto. Los antihistamínicos como la dimenhidrinato requieren aproximadamente una hora para alcanzar su máxima efectividad, mientras que los parches de escopolamina deben aplicarse al menos 4 horas antes del viaje.
Además de la medicación, existen estrategias que pueden potenciar la prevención del mareo. Mantener la vista fija en el horizonte o en un punto lejano ayuda a estabilizar el equilibrio. Evitar leer, usar dispositivos móviles o realizar actividades que requieran concentración visual cercana durante el trayecto. La respiración profunda y pausada, así como mantener una ventilación adecuada en el vehículo, contribuyen significativamente a reducir las molestias.
La ubicación en el vehículo influye directamente en la intensidad del mareo. En automóviles, el asiento del copiloto es la mejor opción, seguido de los asientos centrales traseros. En autobuses, preferir los asientos delanteros, y en barcos, las cabinas centrales en cubiertas inferiores. Mantener la cabeza apoyada y evitar movimientos bruscos del cuello. Inclinar ligeramente el asiento hacia atrás puede proporcionar mayor estabilidad y comodidad durante el viaje.
La alimentación previa al viaje debe ser ligera pero suficiente para evitar el estómago vacío. Se recomienda consumir alimentos secos como galletas saladas, tostadas o cereales. Durante el trayecto, mantener una hidratación constante con pequeños sorbos de agua. Evitar completamente bebidas alcohólicas, comidas grasas, lácteos y alimentos con olores intensos que puedan agravar las náuseas.
Los medicamentos para el mareo pueden ocasionar somnolencia, sequedad de boca, visión borrosa temporal y, en algunos casos, mareos paradójicos. Estos efectos suelen ser leves y transitorios. La somnolencia es el más frecuente, especialmente con antihistamínicos, por lo que se desaconseja conducir tras su administración.
Si el mareo persiste después de usar la medicación según las indicaciones, se pueden aplicar medidas de apoyo como:
Conservar todos los medicamentos en lugar seco, a temperatura ambiente (15-25°C) y protegidos de la luz solar directa. Los parches deben mantenerse en su envase original hasta el momento de uso. Verificar siempre las fechas de caducidad antes del viaje y no utilizar medicamentos vencidos.
Consulte a su farmacéutico o médico si experimenta mareos severos que no responden a la medicación, síntomas que persisten más de 24 horas después del viaje, reacciones alérgicas, o si necesita usar estos medicamentos frecuentemente. También es importante consultar antes de combinar con otros tratamientos o en caso de embarazo.